Reglas del sueño
Febrero 7, 2013

Parece una actividad pasiva, pero tras el sueño se lleva a cabo mucho trabajo. El sueño es como un soberano silencioso que dicta la salud general del cuerpo mediante una serie de procesos biológicos.
Sin una cantidad de sueño suficiente y constante, existe un riesgo elevado de sufrir una serie de consecuencias graves para la salud y la seguridad:
- Sistema inmunológico deprimido y capacidad para combatir infecciones como el resfriado y la gripe.
- Aparición acelerada de enfermedades crónicas, incluidas enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, obesidad y depresión.
- Deterioro cognitivo y pérdida de memoria
- Fatiga mental, tiempo de respuesta más lento y juicio deteriorado
Intuitivamente, sabes lo importante que es dormir. Simplemente pregúntate cómo te sientes cuando no duermes lo suficiente. No puedes pensar, no puedes funcionar. ¿Te suena?
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) incluso han calificado la falta de sueño como una epidemia de salud pública, citando vínculos con accidentes automovilísticos, desastres industriales y errores médicos y ocupacionales de otro tipo.
- Se estima que conducir con sueño es la causa de 1,550 muertes y 40,000 lesiones no mortales al año en Estados Unidos.
- Según una encuesta de la Fundación Nacional del Sueño, el 23% de los pilotos dijeron que la somnolencia afecta regularmente su desempeño laboral y el 20% admite haber cometido un error grave debido a la fatiga.
¿Cuánto sueño necesitamos?
En general los rangos diarios recomendados son los siguientes:
- Niños en edad preescolar: 11+ horas
- Niños en edad escolar: 10-11 horas
- Adolescentes: 8.5-9.5 horas
- Adultos: 7-9 horas
¿Cuántas horas dormimos?
Una encuesta descubrió que el 35.3 % de los adultos estadounidenses informaron dormir sistemáticamente menos de 7 horas.* Además:
- El 37.9 % afirmó haberse quedado dormido sin querer durante el día durante el mes anterior.
- El 4.7 % afirmó haberse quedado dormido mientras conducía durante el mes anterior.
*Estudio colaborativo de 2009 realizado por los CDC y el Centro Nacional de Investigación de Trastornos del Sueño en el que participaron 74,571 adultos en 12 estados de EE. UU.
Podemos mejorar. Aquí tienes cuatro prácticas que puedes probar ahora y que pueden ayudarte a mejorar tus hábitos de sueño:
- Hazlo rutinario: Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana y días libres, para estabilizar su ritmo circadiano, un ciclo de 24 horas durante el cual tienen lugar patrones de actividad cerebral, producción de hormonas, regeneración celular y otros procesos biológicos.
- Surround–Profundiza tu sueño: Evite la televisión y otros aparatos en el dormitorio para que sea un lugar tranquilo y oscuro donde pueda relajarse sin interrupciones.
- Ejercicio anterior: Un buen entrenamiento puede ayudarte a dormir mejor por la noche, pero no lo hagas justo antes de acostarte. El ejercicio estimula el corazón, el cerebro y los músculos, y eleva la temperatura corporal; ninguno de estos factores favorece el sueño.
- Tome un baño caliente: ¿Necesitas un poco de ayuda para relajarte? Date un baño. El agua caliente primero elevará tu temperatura corporal; el aire fresco al salir hará que tu temperatura baje, indicando a tu cerebro que es hora de dormir.
Si experimenta somnolencia diurna excesiva y/o no puede conciliar el sueño o permanecer dormido, consulte con su proveedor de atención médica para una consulta.